Sebastián Pivotto no se detiene un segundo. El único break que tiene en su trabajo es el del almuerzo. Antes y después estudiará cada plano, decidirá cuántas veces se repetirá cada toma, se fijará en que las nubes no compliquen las escenas, chequerá el sonido y hasta advertirá si alguno de los trajes de los actores no está bien colocado. Pivotto cuenta con un gran equipo de trabajo, pero él supervisa todo para que nada quede librado al azar. El mismísimo Juan José Campanella lo eligió para dirigir el filme sobre la vida de Manuel Belgrano que se está rodando en Tucumán y él reconoce que está muy orgulloso. Justamente minutos antes del almuerzo accede a una entrevista con LA GACETA y, sentado sobre una piedra, con el viento como único testigo, desgrana sus sensaciones.

- ¿Cómo se llega a concretar esta filmación?

- El proyecto surge para hacer una miniserie de la vida de Belgrano, y se arregló con el canal Encuentro, con Canal 7 y con la productora de Juan José Campanella, y termina convirtiéndose en un telefilme. Debemos entregar la película en octubre. No es una película descriptiva en cuanto a los hechos históricos, es más que nada como una búsqueda del hombre detrás del prócer, de las contradicciones que sentía, es más intimista. Va a ser una película espectacular en muchos sentidos, pero no esperen batallas y guerras. Tratamos de descifrar un poco qué pasaba por la cabeza de Belgrano durante tantos episodios de su vida. Tenemos la directiva de no hacer una película del bronce. Estamos acostumbrados a que cuando son películas épicas, los próceres son más grandes que la vida, y yo dije no, desempolvemos un poquito. Eran hombres, eran mujeres, hay que buscar lo humano. No por ser próceres dejan de ser comunes.

- ¿Qué encontraste en Tucumán para hacer esta película?

- Paisajes increíbles, un clima bárbaro, la verdad es que estamos muy bien. Aunque no son los lugares reales, históricos, por lo menos tenemos todo el entorno en el que seguramente se vivió. Es un lugar maravilloso, que nos llena los ojos todos los días.

- No debe ser fácil hacer una película con tantos exteriores, donde dependés de muchos factores ajenos a vos...

- Realmente es muy complejo. Uno no se espera que te castigue el zonda, u otras inclemencias climáticas, pero hay que adaptarse. Si fuera imposible no estaríamos acá.

- Y tenés un gran reparto...

- Las verdad que sí. Conseguimos un elenco bárbaro, con mucha experiencia a pesar de ser chicos jóvenes. Les están dando una humanidad y una calidad increíbles a los personajes.

- ¿Qué van a ver los chicos, los adolescentes que vayan al cine en tu película?

- Nos han enseñado algunas cosas cuando éramos chicos, que después uno se da cuenta de que no son tan reales. Ojalá que ellos puedan aprender y que después se dediquen a investigar por sí mismos. Hay mucho por descubrir detrás de estos grandes hombres que escribieron nuestra historia.